Tras el arrollador éxito de la NES, Nintendo sabía que debía dar un golpe sobre la mesa ante el crecimiento de Sega y su Mega Drive. Así nació la Super Famicom, lanzada en Japón el 21/11/1990, y conocida internacionalmente como Super Nintendo Entertainment System (SNES). Su diseño futurista en Japón, con formas redondeadas y botones de colores, contrastaba con la apariencia más cuadrada, sobria y robusta del modelo americano, pensada para apelar al público occidental. La versión europea adoptó la carcasa japonesa, pero con señal PAL y a 50Hz.
La SNES era tecnológicamente superior a su competencia directa. Su chip gráfico permitía efectos como el Modo 7, que lograba rotaciones, escalados y profundidad en títulos como F-Zero o Super Mario Kart. En el apartado sonoro, el chip Sony SPC700 ofrecía una calidad impresionante, con composiciones que aún hoy se consideran obras maestras del videojuego.
El catálogo es uno de los más sólidos de la historia. Desde Super Mario World —incluido con la consola en muchos packs— hasta The Legend of Zelda: A Link to the Past, Super Metroid, Chrono Trigger, Donkey Kong Country, Final Fantasy VI, Street Fighter II o Secret of Mana, la SNES brilló en casi todos los géneros. Fue una época dorada de creatividad, narrativa y diseño.
La guerra con Sega fue directa y sin filtros. Campañas como «Genesis does what Nintendon’t» calentaron el mercado, y la lucha por el liderazgo dio lugar a una de las mejores generaciones de la historia. Mientras Sega apostaba por la velocidad y la irreverencia de Sonic, Nintendo se centró en su catálogo, su reputación y la calidad de sus desarrollos.
Con los años, la SNES vio aparecer varias versiones. En 1997, Nintendo lanzó la SNES Jr. (también conocida como SNS-101 en América), una revisión más compacta, sin salida RGB y con un diseño redondeado. Estaba pensada para abaratar costes y alargar la vida comercial de la consola, justo cuando la Nintendo 64 ya dominaba el mercado.
En Japón también surgieron modelos especiales, como la Super Famicom Box, una unidad robusta diseñada para hoteles y lugares públicos. Incluía varios juegos preinstalados accesibles mediante botones frontales y temporizadores de uso. Era poco común fuera de Japón, pero muestra el enfoque versátil de Nintendo para distintos contextos de uso.
Otro modelo singular fue el SF1, una televisión Sharp de 14 pulgadas con la Super Famicom integrada. Esta colaboración entre Nintendo y Sharp ofrecía una solución todo-en-uno, especialmente popular entre familias japonesas con espacio limitado. Aunque costosa, fue muy apreciada por su calidad de imagen directa y diseño compacto.
A pesar del lanzamiento de la Nintendo 64 en 1996, la SNES siguió activa durante varios años, especialmente en América Latina y Europa. En 2017, el lanzamiento de la SNES Classic Mini, una consola plug & play con juegos preinstalados y salida HDMI, reavivó la pasión por el sistema y lo presentó a una nueva generación.
Hoy en día, la Super Nintendo es considerada una de las mejores consolas de todos los tiempos. Sus juegos no solo resisten el paso del tiempo, sino que continúan inspirando remakes, secuelas y homenajes. Fue una consola que no solo compitió, sino que dejó huella en la historia del videojuego.



